[Relato donde me piden como se siente Afrodita respecto a la boda de Ares y Hímero]
La sorpresa fue bastante grande, casados... No que se iban a casar o querían casarse, sino que ya estaban casados.
Sintió que le faltaba el aire, que las piernas le flaqueaban y que podría desmayarse en cualquier momento, era una noticia impactante. No es que no se alegrara... Aunque, no estaba segura... Es decir, si se querían adelante pero... En su mente aún rondaban las palabras de Ares diciendo que, ya que ella estaba casada, nunca se casaría porqué solo la quería a ella como esposa... Interiormente sintió que, aunque Hímero le ganó en la batalla por el corazón, aquello y el hacerlo padre siempre serían de ella... Pero no era así, en parte sintió que Hímero le acababa de arrebatar otro trocito de "esto es solo de Ares y mío", le había sustituido en aquel sueño también y le sentaba mal.
Y lloró, claro que lloró, pero aún así les dio la enhorabuena, algo que habría aprendido de Horcus era que, si alguien no era capaz de cumplir su palabra era castigado y, aunque no quería eso una parte suya llamada ego si quería, que fuera castigado, que aprendiera a mantener su palabra, porqué ella lo había echo con él pero no viceversa y, que si el mundo era justo, Hímero sufriría por hacer sentir mal a su madre y con eso, su ego se sentía satisfecho.
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